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NUEVA ESCRITURA MUSICAL II


Escritura  musical  para  16avos,  8avos  y  4os  de  tono.


En esta segunda parte me referiré a la gráfica para 16avos de tono y sus compuestos, los 8os y los 4os, intervalos que resultaron de mi experimento realizado en esta ciudad de México en el año de 1895.

Veintisiete años más tarde, o sea en 1922, cuando empecé a llevar al campo musical aquel hallazgo, necesario fue buscar un sistema de escritura para tan pequeños intervalos.

El problema era dificilísimo; pues sabía yo que eminentes filósofos y músicos de inteligencias privilegiadas habían intentado en vano, durante siglos, inventar un procedimiento gráfico musical más lógico y fácil que el conocido, para escribir los doce sonidos del sistema clásico en uso; y me parecía evidente que si personalidades de tamaña capacidad no habían logrado resolver el problema para sólo 12 sonidos en cada ciclo, lo que era muchísimo más fácil que escribir 96, yo iría al fracaso al igual que ellos.

Intenté encontrar la solución de mi problema por medio de los signos musicales de todos conocidos, y fracasé; pues me dí cuenta de que las pautas, las llaves, y las notas, y los bemoles, y los sostenidos, así como los becuadros y los dobles bemoles, y los sostenidos dobles, más los llamados mixtos, sostenidos y bemoles, eran una barrera infranqueable para llegar al fin propuesto.

En suma: que la escritura musical clásica apréciame una maraña en la cual se asfixiaban los compositores más geniales de la hora presente.

Además de tantos signos –muchos de ellos inútiles-, había otro defecto gravísimo: que de acuerdo con los preceptos de la técnica musical clásica, se falseaba el oído de los tocadores de los instrumentos llamados transpositores, por el hecho de que se les escribían unos sonidos para que se oyeran otros, defecto que desaparece absolutamente con mi sistema de escritura; pues he dado una ley que exige que el sonido escrito sea el que se oiga y no otro, lo que además facilita extraordinariamente la labor de los compositores al instrumentar sus obras.

Necesario fue pues abordar el problema de la nueva escritura musical con abierta mentalidad, único medio posible para acabar con todas las dificultades innecesarias.

Abandoné pues, como dije ya, las pautas, y las llaves, y las notas, y todos los accidentes, y acudí al número como signo gráfico de representación musical para los sonidos.

La idea de emplear números para escribir la música no es nueva; pues ya Juan Jacobo Rousseau en el siglo XVIII y otras personalidades antes que él, habían empleado los números para escribir los sonidos musicales, aunque de muy imperfecta manera.

En el acto que acudí a los números el problema quedó resuelto.

¡Noventa y seis números en la 8ª, fueron suficientes para escribir 16avos de tono! Y una vez logrado este resultado, enuncié una nueva ley: SE EMPLEARAN TANTOS NUMEROS EN ORDEN PROGRESIVO COMO SONIDOS EQUIDISTANTES HAYA EN LA LLAMADA OCTAVA.

Con esta ley se resolvieron múltiples problemas: pues de golpe quedó establecida la forma para cualquiera división de la octava: en 96 partes, en 95, 94, 93, 92, 91, 90, etc., etc., en cuyas divisiones quedan incluidos los tercios de tono, y los cuartos, y los quintos, etc.

Fisiológicamente en mi experimento de 1895 quedaron conquistados no sólo los dieciseisavos de tono, sino también todos los intervalos mayores que estos: los 15avos, los 14avos, etc., y todas las divisiones de la 8ª en 95, 94, 93, 92, etc., y que jamás producen tonos ni semitonos.

En experimentos posteriores he logrado intervalos mucho más pequeños que los 16avos de tono; pues ya en el año de 1924 dije en mi periódico “El Sonido 13”, que había llegado a los 64avos de tono con los cuales se divide la octava en 384 partes.

Con la gráfica de los 16avos de tono se escriben también 8avos, 4os, semitonos y tonos, razón por la cual trato en esta segunda parte esos cinco intervalos que son: 2/16 iguales a 1/8;  4/16  iguales a  ¼;  8/16  iguales a  ½  y  16/16  iguales a un tono.

Los 16avos de tono se producen entre dos números vecinos:


Ej. I


DO                                                                                                                                #

0     1/16   2/16   3/16   4/16   5/16   6/16   7/16   8/16   9/16   10/16   11/16

                                                                                        RE

12/16    13/16    14/16    5/16    16/16    17/16   18/16   19/16    20/16   21/16

                            #

22/16   23/16   24/16   25/16   26/16   27/16   28/16   29/16   30/16   31/16

     MI                                                                                                                                                               FA

32/16   33/16   34/16   35/16   36/16   37/16   38/16   39/16   40/16   41/16

                                                                                                                                 #                                                                                      

42/16   43/16   44/16   45/16   46/16   47/16   48/16   49/16   50/16   51/16

                                                                                     SOL

52/16   53/16   54/16   55/16   56/16   57/16   58/16   59/16   60/16   61/16

                                              #

62/16   63/16   64/16   65/16   66/16   67/16   68/16   69/16   70/16   71/16

     LA

72/16   73/16   74/16   75/16   76/16   77/16   78/16   79/16   80/16   81/16

                                                                                                                               SI

82/16   83/16   84/16   85/16   86/16   87/16   88/16   89/16   90/16   91/16

                                                                                                                        DO

92/16   93/16   94/16   95/16   96/16   97/16   0



Los octavos son cada dos números:


Ej. II















Los cuartos de tono son cada cuatro números:


Ej. III










Escena bucólica “Tepepan”, voces y arpa de dieciseisavo de tono.

Tocado en conciertos en la ciudad de México y en París, Francia.



























Concertino.

Esta obra fue tocada en el Carnegie Hall de Nueva York y en la Academy of Music de Filadelfia, dirigida por Leopoldo Stokowski.























Horizontes en escritura de 16avos de tono.                                                                                                Carrillo









Con frecuencia he necesitado preparar en un tiempo mínimo, artistas para tocar mis composiciones en cuartos de tono y me he servido en esos casos de un procedimiento sencillísimo para escribirlos: aprovechar la vieja escritura de la escala cromática y agregar una línea transversal ascendente para el cuarto de tono superior de la nota que antecede:


Ej. IV






Y una descendente para el cuarto inferior.

Ej. V






“Horizontes” en escritura de 4os de tono.






He aquí otro ejemplo:                                                                Ej. VI


Balbuceos (1)                           

                                                                                                                              Carrillo





















el mismo en escritura de 16avos de tono.

















(1)Estos pequeños cuartetos han sido tocados en Nueva York, Filadelfia, ciudad de México y París, Francia.